lunes, 30 de agosto de 2010

Hay momentos que una madre conoce bien. Tal vez porque ha pasado por ellos. Quizá porque sabe que una hija se puede amar incluso de lejos... Quizá porque, a veces, cuando está por medio el dolor, todo ese amor no puede ser más que un estorbo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario